Sarcopenia y cáncer de mama metastásico: el efecto secundario del que casi nadie te habla
Mantener la masa muscular durante la quimioterapia reduce el riesgo de caídas y fracturas, y ayuda a sostener tu calidad de vida. Esto es lo que dice la evidencia sobre cómo proteger tus músculos durante el tratamiento.
Cuando se habla de cáncer de mama metastásico, la conversación casi siempre gira en torno al tratamiento oncológico: la quimioterapia, sus efectos, los resultados. Pero hay un efecto secundario del que casi no se habla, y que impacta directamente la calidad de vida durante y después del tratamiento: la pérdida de masa muscular, conocida médicamente como sarcopenia.
La Dra. Pola Capuano Tripp, médica especialista en rehabilitación, lo explicó en el Live: ¿Qué es la sarcopenia? perder algo de masa muscular durante la quimioterapia es prácticamente seguro. La buena noticia es que, con el acompañamiento adecuado, se puede proteger.
¿Por qué la quimioterapia afecta el músculo?
Según explica la Dra. Capuano Tripp, uno de los procesos clave del cáncer hoy en día es la inflamación crónica, y esa inflamación siempre altera la masa muscular. A esto se suma otro mecanismo: cuando el cuerpo enfrenta una enfermedad como el cáncer, entra en modo de “sobrevivencia” y prioriza los órganos vitales —cerebro, riñón, corazón, sistema digestivo—. Para conseguir la energía que necesita, el cuerpo empieza a tomarla de donde hay más disponible: el músculo.
Por eso, aclara la especialista, llegar a niveles clínicos de sarcopenia no siempre ocurre, pero sí es seguro que habrá algo de pérdida de masa muscular durante el tratamiento activo.
El objetivo no es ganar músculo: es no perderlo
Uno de los puntos más importantes que señala la Dra. Capuano Tripp es que, durante un tratamiento oncológico activo, la meta del ejercicio cambia. No se trata de aumentar drásticamente la masa muscular, sino de mantener lo que ya se tiene: masa muscular, equilibrio y balance, para reducir el riesgo de caídas y fracturas mientras el cuerpo está enfocado en luchar contra la enfermedad.
Esto es clave porque muchas pacientes, después de las sesiones de quimioterapia, no toleran rutinas de ejercicio intensas. La recomendación no es “empujar” el cuerpo, sino encontrar un programa que se ajuste a lo que se puede tolerar en cada etapa del tratamiento. Ya que este termina, es cuando se puede empezar a trabajar en recuperar la masa muscular perdida.
¿Qué tipo de ejercicio es seguro durante el tratamiento?
De acuerdo con la especialista, los ejercicios de resistencia —usando el propio peso corporal, bandas elásticas o pesas muy ligeras— son los más recomendados en este contexto, porque ayudan a conservar la estructura del músculo sin exigir demasiado al cuerpo. También pueden sumarse, según la tolerancia de cada paciente, sesiones más suaves de actividad aeróbica.
Dos señales ayudan a saber si un ejercicio es adecuado: no debe causar dolor durante la actividad, y no debe dejar dolor que dure más de dos horas después de terminar. Si esto ocurre, es momento de ajustar la intensidad, y siempre conviene hacerlo de la mano de un especialista que pueda personalizar la rutina según el momento del tratamiento.
Por qué esto importa para la calidad de vida
La masa muscular no es solo un tema estético o de rendimiento físico: es, en palabras de la Dra. Capuano Tripp, la “armadura” que sostiene el esqueleto. Perder esa armadura aumenta el riesgo de desbalance, caídas y fracturas, lo que a su vez puede derivar en hospitalizaciones y mayor deterioro general.
Por eso, cuidar el músculo durante el tratamiento de un cáncer de mama metastásico no es un tema secundario: es parte de sostener la independencia, la movilidad y la calidad de vida durante todo el proceso.
Aviso importante
Esta información es de carácter educativo y no sustituye una valoración médica ni las indicaciones de tu equipo oncológico. Si estás en tratamiento y te preocupa la pérdida de masa muscular, coméntalo con tu oncólogo, quien podrá referirte a un especialista en rehabilitación o medicina del deporte para diseñar un plan de ejercicio adecuado a tu caso.

